Las nuevas redes móviles beneficiarán no solo a los celulares, sino también a la conectividad de dispositivos en hogares y empresas inteligentes
A pesar de los beneficios de la red 5G, la nueva tecnología requiere una infraestructura más compleja que la que se tiene hoy en día, pues las velocidades más altas que propone la nueva red solo funciona eficazmente en áreas muy pobladas donde las señales viajan “corto” entre puntos de acceso; sin embargo, los mismos proveedores ya ofrecen conexiones 5G de banda media y baja que tendrían la capacidad de cubrir más pero a velocidades considerablemente más bajas, ejemplo de ello es que la velocidad de la banda más baja sea aproximadamente la misma velocidad que se tiene actualmente con 4G.
Actualmente, la tecnología 5G solo está disponible en ciertas áreas del mundo como Estados Unidos y Asia; sin embargo, se espera que en 2022 un tercio de la población mundial tenga acceso a ella y para 2025, más de la mitad del planeta, datos del medio especializado Scientific American.
Aunque sea un panorama positivo, cabe resaltar que los cambios de infraestructura requeridos para soportar las altas velocidades tardarán mucho más en áreas rurales y de bajos recursos, por lo que dichas predicciones se extenderían años en algunos países. Allí aún hay personas que tienen celulares navegando en 2G. El proceso continúa desigual y se vienen grandes inversiones para lograr una conectividad del 100 % en 5G.
Fuente: INFOBAE